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miércoles, 27 de abril de 2016

Fortalecer la relación entre hermanos. Problemas entre los mas pequeños.

Cuando descubriste que estabas embarazada otra vez probablemente pensaste en los beneficios que puede traer un hermanito a tu primogénito, nunca en la rivalidad que puede provocar. Pero las peleas por los juguetes, las discusiones en el asiento trasero del auto y las disputas a la hora de cenar son lo más normal cuando hay dos o más niños en casa. 

Ayudarlos a llevarse bien mientras crecen es uno de los retos más importantes que enfrentan los papás y mamás. Sigue leyendo para descubrir algunas de las estrategias que sugieren otros padres, así como nuestros expertos, para manejar los conflictos entre hermanos y crear lazos que durarán toda la vida. 

Las relaciones fraternales son de las más importantes y significativas que existen dentro de la estructura familiar. Vivimos juntos, crecemos con ellos, pero la realidad es que en este siglo tan ajetreado, es cada vez más frecuentes que los convivan poco con los padres y, en algunos casos, que terminen por ser casi desconocidos.

En nosotros los padres están en la responsabilidad de alimentar una relación positiva entre hermanos para que se lleven bien desde niños, etapa en la que se crean profundos lazos de unión.

La ardua tarea comienza cuando el hijo único deja de serlo. Empecemos por preparar al hermano mayor ante la llegada de su hermanito(a) a casa, es importante involucrarlo en sus cuidados y enseñarle a protegerlo sin que sienta que ha sido dejado de lado.

La relación entre los hermanos cuando son pequeños está cargada de situaciones propias de la edad. Los niños rivalizan por pura inseguridad ante la atención de los padres. Por ello, los padres deben evitar establecer comparaciones entre ambos. Algo que se establece de una forma regular y habitual en cualquier hogar. Aprendamos a valorar a cada niño por sí mismo y no en función del otro.

La diferencia de edad también es un obstáculo en más de una ocasión, para una perfecta relación entre hermanos. Es normal que el mundo de un hijo adolescente esté ajeno al universo infantil del hermano menor. Por ello, el hermano pequeño tiene que tener amigos de su edad, con los que compartir el proceso de crecimiento.


Si son de edades cercanas y juegan juntos, debemos hacerles entender que tiene que compartir, establecer turnos y estimularles a resolver los conflictos por sí mismos, sin llamar a mamá o a papá para que oficien de juez ante el mínimo problema.

Cada uno de nuestros hijos tiene sus propios gustos, virtudes, defectos y una manera particular de ver el mundo. Por ello es importante empezar a sembrar el amor entre los hermanos tomando en cuenta sus diferencias.


* Delegar a los hijos determinados cargos.
* Hacerles partícipes de un esfuerzo en común.
* No intervenir cuando discuten, sino dejar que arreglen sus propias diferencias.
* Fomentar responsabilidad unos por otros.



Los hermanos no tienen que llevarse bien por la fuerza, pero si mantener una buena comunicación para que así toda la familia pueda estar bien. Es importante reflexionar, ser positivos, perdonar y olvidar los errores propios y ajenos.



Recuerda. 
Los niños aprenden día a día muchas cosas de sus compañeros de juegos. Entre otras tantísimas cosas, a compartir, a convivir y sentimientos como la generosidad o la amabilidad.Si bien esta relación de protección se da entre los hermanos varones, una curiosidad que destaca la investigación es que en el caso de las niñas, la relación entre hermanas ayudaría a mantener alejada la depresión en la adolescencia.La tendencia de las niñas a hablar más de sus cosas y a ser más comunicativas entre ellas es un elemento positivo, como una especie de "antidepresivo".Esto no quiere decir que los hijos únicos se depriman más que los que no lo son, pero según los investigadores las relaciones fraternales (supongo que trasladable a primos o amigos cuando la relación es intensa) ayuda a mantener alejados sentimientos de culpabilidad, egoísmo y miedo.Incluso, las habituales peleas entre hermanos y hasta los celos entre hermanos pueden tener un componente positivo ya que ayudan a los niños a controlar sus emociones.Creo que tener hermanos es positivo para los niños. Compartir la vida con un hermano, doy fe, es maravilloso  

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